Samuel Aguirre Ochoa
En diciembre de 2021, di a conocer ante la opinión pública que un grupo de delincuentes coludidos con un notario público y con funcionarios del Registro Público de la Propiedad, realizaron diversas acciones ilegales para robarme de forma descarada un bien inmueble ubicado en la colonia Arroyo Blanco de la ciudad de Xalapa.
Los delincuentes falsificaron mi credencial de elector y mi firma autógrafa para obtener un poder notarial falso con el cual procedieron a realizar múltiples ventas fraudulentas del mencionado terreno, por lo que se ve estas personas pretendían involucrarme en estas acciones fraudulentas, con el objetivo de crearme un expediente penal artificioso en la Fiscalía de Veracruz, para posteriormente encarcelarme o cometer una agresión de otro tipo.
Sin embargo, tan pronto como tuve información de estas acciones, presente las denuncias penales correspondientes en contra de todos los sujetos involucrados, incluyendo al titular de la notaría en donde se fabricó el poder notarial, y también interpuse una demanda para que un juzgado civil nulificara tanto el poder notarial como las escrituras falsas.
Además, con el respaldo de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista y de todo el antorchismo nacional, solicitamos de forma insistente la intervención del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, tanto para que se resolviera este asunto como para poner un alto a estas fechorías en Veracruz y evitar hubiese más víctimas de este tipo de delincuentes, pues la complejidad de los actos nos hacía suponer con fundamentos que estaban involucrados diversos funcionarios de su gobierno.
A pesar de esto, las acciones legales que inicie no han avanzado. Las denuncias penales no han procedido, por lo que los involucrados continúan en libertad y tampoco el Juzgado Tercero Civil que lleva la demanda de nulidad ha resuelto el asunto, a pesar de los cuatro años transcurridos y la contundencia de las pruebas presentadas.
La verdadera respuesta que recibí fue una campaña de persecución y de hostigamiento permanente por parte de policías y grupos extraños, lo que en aquella ocasión me obligó a salir por un tiempo del estado de Veracruz.
Ahora, cuatro años después, se están haciendo públicas las denuncias de innumerables personas, adultos mayores, familias enteras y otras organizaciones, quienes han sido víctimas de estos mismos delitos. Estos ciudadanos sostienen que los delincuentes recurrieron a la falsificación de documentos, sellos y registros notariales y a la simulación de procesos judiciales con la intención de despojarlos de sus viviendas o terrenos tanto en Xalapa como en otros municipios de la entidad.
De lo que ha trascendido en los medios de comunicación, al igual que con el predio que me quisieron y quieren robar, en estos actos se encuentran involucrados no solo particulares, sino también despachos de abogados, algunas notarías públicas y delegaciones regionales del Registro Público de la Propiedad.
Al parecer, la inmensa mayoría de los casos se cometieron durante el sexenio del gobernador Cuitláhuac García Jiménez y contaron con la protección de su gobierno, que fue acusado por nosotros y otras personas de hacer un uso faccioso de la ley para cometer atropellos en contra de los ciudadanos.
Ante el incremento de este tipo de casos fraudulentos, el actual gobierno estatal, a través del secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, se ha comprometido a brindar apoyo a las víctimas de estos delitos, además de utilizar todas sus herramientas legales para colaborar con las investigaciones realizadas por el ministerio público y también impulsar una revisión cuidadosa de las notarías públicas y las oficinas registrales que están siendo señaladas por los ciudadanos afectados, y que dependen estructuralmente de la Secretaría de Gobierno.
Compromisos similares han realizado los titulares de la fiscalía general de Veracruz y del Poder Judicial del Estado. Ojalá ahora sí se atienda el problema y se haga valer el Estado de Derecho para hacer justicia a los veracruzanos que hemos sido afectados con estas acciones.
Se ha informado a través de los medios de comunicación que, con la intervención de la Secretaría de Gobierno, se ha impedido el despojo de algunos terrenos en los municipios de Xalapa y de Coatepec, al frenar ordenes de desalojo que ya habían sido solicitadas a la Secretaría de Seguridad Pública. Además, han dicho que ya colaboran con el Poder Judicial para echar abajo procesos judiciales realizados con trampas y chanchullos.
Hago un llamado al gobierno estatal para que también intervenga en mi caso y avancen las denuncias y el juicio interpuesto desde diciembre de 2021, para que se resuelva la cuestión legal del predio ubicado en la colonia Arroyo Blanco, cuya posesión hemos mantenido nosotros.
Llamo a todos los veracruzanos a que reflexionemos seriamente sobre este tipo de hechos y a pensar cómo hacerle para defendernos de los delincuentes y de los gobiernos que los protegen.
Las denuncias de muchos veracruzanos nos permiten afirmar que la corrupción y la impunidad no se combatieron en el gobierno pasado, como tanto lo presumió el ex presidente de la República. Lo hemos dicho con insistencia, estos fenómenos solo podrán combatirse con la unidad y la lucha de todos los ciudadanos; tomando conciencia de que todas las enfermedades sociales y lacras que padece el sistema no desaparecerán hasta que no se cambie el orden económico y social en el que vivimos, hasta que no construyamos una sociedad en la cual no exista tanta desigualdad y tanta pobreza, en donde el móvil de todos sea el bien común y no el enriquecimiento de unos cuantos que se han adueñado de los medios de producción indispensables para el funcionamiento de la sociedad, y que con este poder económico, imponen funcionarios a su servicio.
Construir una sociedad diferente es una tarea muy difícil, pero la realidad se ha encargado de demostrarnos que no existe otro camino para que desaparezcan la corrupción, la impunidad y todos los males sociales consecuencia de esta desigualdad. Actuemos, pues, en consecuencia formando un partido político de vanguardia de la clase trabajadora que se proponga y cumpla esta grandiosa y honrosa tarea.