*El capitalismo mundial está en grave crisis y los pueblos buscan una alternativa cooperativa frente al dominio del dólar
*Solo el pueblo trabajador, unido y concientizado, podrá construir una sociedad diferente y tomar el poder en sus manos
Córdoba, Ver.— El mundo atraviesa una grave crisis donde los de arriba ya no pueden sostener la situación y los de abajo ya no quieren seguir viviendo como hasta ahora, en pobreza y carencias, se afirmó durante las conferencias tituladas “Es la hora de los pueblos”, impartidas por Juventino Navarrete Xilita, dirigente estatal de Antorcha en Veracruz, a habitantes de la colonia Aquiles Córdova Morán, y por Andi Uriel Hernández Sánchez, vocero estatal de Antorcha en Veracruz, a habitantes de la colonia Margarita Morán Véliz; y sus respectivas ampliaciones de ambas.
“Está llegando el momento que decía Lenin: los de arriba ya no pueden y los de abajo ya no queremos. Nosotros ya no queremos seguir viviendo pobres, sin servicios básicos, pensando qué va a ser de nuestro día siguiente”, afirmó Navarrete Xilita.
Asimismo, como ejemplo de esa crisis, citó la reciente ofensiva de los hutíes de Yemen, quienes en solo siete días barrieron la costa del Mar Rojo y tomaron islas estratégicas, derrotando una línea de frente que una coalición liderada por Arabia Saudita sostenía desde 2018 con apoyo de Estados Unidos.
“Lo que impresiona no es el territorio, sino la velocidad. Se desplomó en siete días una línea que sostenían desde 2018. Esto lo logra un movimiento surgido en el país más pobre de la península arábiga porque está organizado y es valiente”, explicó.
El otro hecho es la 18ª Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, donde Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y nuevos integrantes plantearon crear su propio banco y su propia moneda para dejar de comerciar en dólares y construir un mundo cooperativo y no de saqueo.
“Los BRICS se organizaron de una forma diferente a como lo venía haciendo Estados Unidos. Dijeron: nosotros vamos a crear nuestro propio banco, vamos a cooperar entre nosotros y vamos a crear nuestra propia moneda para comerciar entre nosotros”, afirmó.
Por ello, Juventino Navarrete subrayó que tras la caída de la Unión Soviética, Estados Unidos hizo lo que quiso: acusó a Irak de tirar las Torres Gemelas para invadirlo por su petróleo, colgó a Sadam Huseín y asesinó con saña a Muamar Gadafi en Libia cuando ambos propusieron dejar de comerciar en dólares.
“Donde se meten los gringos destruyen, matan a sus presidentes y dejan el país en ruinas. Dicen que llevan libertad, pero no es cierto. Lo que quieren es apropiarse de sus recursos y obligarlos a que les compren, porque producen mucho y necesitan que alguien se los compre”, sentenció.
Explicó que el dominio del dólar le da a Estados Unidos un poder ficticio, pues obliga a todos los países a convertir su moneda para comprar, y que por eso persigue a quien propone una alternativa, mientras mantiene como títeres a Israel y Arabia Saudita para controlar Medio Oriente y el estrecho de Ormuz.
“El hecho de que todos los países comercien con dólares le da poder a los gringos, un poder ficticio que ya no corresponde con su economía. Por eso mataron a Sadam y a Gadafi, porque dijeron: ya no queremos vender petróleo en dólares”, sintetizó el líder social.
En México esa misma crisis se refleja en que el capitalismo produce mucha riqueza, visible en tiendas llenas de comida, ropa y zapatos, pero la mayoría no puede comprarla porque no tiene empleo formal ni ingresos dignos, y el sistema de salud está colapsado.
“El capitalismo produce mucho, pero distribuye mal, muy mal. La mayoría trabaja mucho, desde las cinco de la mañana hasta las diez de la noche y vive pobre. Que no tengamos empleo formal es una tragedia que debería indignarnos contra el sistema y contra el gobierno”, afirmó.
Finalmente, recordó que Miguel Hidalgo dio el Grito un domingo porque era el día en que el pueblo se reunía en misa, y de 300 personas que salieron de Dolores Hidalgo llegaron a ser 100 mil que tomaron la Alhóndiga de Granaditas, donde los ricos guardaban comida mientras el pueblo moría de hambre, prueba de que el pueblo organizado puede tomar el poder.
“Está llegando la hora de los pueblos. No solo tenemos que quemar la puerta de la Alhóndiga, tenemos que tomar el poder político de nuestro país. Hidalgo, Morelos, Villa y Zapata nos mostraron que el pueblo se puede organizar, pero ahora lo haremos con conciencia para no desaprovechar la oportunidad”, concluyó.