Antorcha debe crecer: es la única alternativa del pueblo de México

*Imparten conferencia popular en Coatepec
*Gobierno comete error al combatir a la organización popular: es la mayor defensa del país

Coatepec, Ver. – “En el mundo mueren millones de personas por las guerras e invasiones impulsadas por Estados Unidos, que también amenaza a México. Sin embargo, muchos pueblos se organizan para defenderse de los agresores imperialistas, porque han comprendido que es falso que les lleven la libertad. En México debe crecer la organización popular para protegernos de estas amenazas”, afirmó Andi Uriel Hernández Sánchez, vocero del Movimiento Antorchista en Veracruz, durante la conferencia popular impartida en este municipio.

En la ponencia titulada “Es la hora de los pueblos”, Hernández Sánchez explicó que el endurecimiento de la política injerencista y belicista de Estados Unidos obedece a la crisis estructural del capitalismo, resultado de su propio éxito.

“El capitalismo ha entrado en una fase decadente de la que es imposible salir. Los monopolios norteamericanos automatizan cada vez más la producción, sustituyen trabajadores por máquinas y robots con mayor autonomía. Despiden obreros a pesar de que son ellos quienes generan el valor de las mercancías, valor que después se convierte en riqueza. Si despiden obreros, la ganancia disminuye, y eso no conviene a los patrones. Pero esta caída en la tasa de ganancia no tiene corrección: la decadencia del imperialismo es irreversible, una enfermedad nacida de su propio desarrollo”, señaló.

El vocero agregó que esa es la verdadera razón detrás de la injerencia armada en Irán, Ucrania, Palestina y Venezuela: los monopolios estadounidenses buscan apoderarse de las riquezas naturales de esos países, arrasar territorios para que sus empresas los reconstruyan y, de paso, vender armamento letal.

También advirtió que hoy el capital financiero domina el mundo: un capital usurero que ya no busca ganancias mediante la producción, sino a través de la especulación en la bolsa de valores, el endeudamiento de los países y el crédito usurero a los más humildes.

“Algunos se preguntarán: ¿y a nosotros por qué nos interesa esto? –planteó Hernández Sánchez–. Nos tiene que importar porque es el mundo que nos tocó vivir. Todo lo que pasa allá afuera nos afecta en la vida cotidiana, y sobre todo porque nosotros somos los amenazados.”

Y cuestionó: “¿Qué está haciendo el gobierno de México ante este problema? Prácticamente nada. La Presidenta minimiza la amenaza de Estados Unidos, y algunos funcionarios son enemigos rabiosos de la organización popular. Eso es un grave error, porque ahora es cuando debe permitirse que el pueblo se organice para defender la patria”.

Finalmente, el ponente sostuvo que en México no hay más alternativa que construir una organización fuerte, grande y vigorosa, encabezada por las clases trabajadoras, que enarbole su propio proyecto de Nación y se disponga a transformar de raíz la realidad del país.

Reconoció que, a nivel internacional, crecen las naciones y movimientos antihegemónicos que buscan frenar al imperialismo estadounidense, pero advirtió que en México esa tarea recae en los propios trabajadores: “Nadie hará ese trabajo por los mexicanos”.