Mariana Penas Castro, una historia que conmovió a Córdoba
Cuando se habla con el corazón, se escucha con el alma. Así se vivió la conferencia donde la voz de Mariana Penas Castro trascendió las palabras para convertirse en un mensaje de vida, nacido de la resiliencia, los sueños, y una voluntad inquebrantable. Cada experiencia compartida recordó que agradecer transforma la mirada, que incluso en la adversidad hay motivos para seguir.
La presidenta del Sistema Municipal DIF, Carolina Mendívil de Alonso, reconoció la valentía de Mariana, a quien consideró un ejemplo de fuerza y de que los sueños si se pueden alcanzar, y que hoy inspiran a no rendirse, contando siempre con el apoyo de su madre Patricia Castro Quintero.
El Teatro Pedro Díaz se llenó de emociones en un encuentro que dejó huella entre las personas asistentes. No fue solo una charla, fue una experiencia conmovedora donde cada palabra encontró eco entre los jóvenes y adultos, provocando lágrimas, silencios profundos y reflexiones que tocaron el corazón.
Durante su participación, Mariana compartió cómo durante años vivió con miedos y sintiéndose en desventaja, hasta que encontró en la escritura un refugio y una forma de liberarse. A través de ese proceso logró encontrarse, sanar y expresar lo más profundo de su ser, dando vida a lo que hoy define como el verdadero arte de hablar con el corazón.
Con una honestidad que conmovió a todos, Mariana invitó a los asistentes a mirar la vida desde la gratitud y enfocarse en agradecer lo cotidiano: caminar, abrazar, bailar o realizar acciones simples que muchas veces no se valoran. Su mensaje dejó claro que, al enfocarse en lo que, si se tiene, la vida adquiere un sentido distinto y más pleno.
Su testimonio también reflejó el amor y acompañamiento de su familia, especialmente de su madre, quien ha sido un pilar fundamental en su vida. Ese respaldo ha sido clave para que Mariana continúe desarrollando su proyecto personal y profesional, demostrando que los sueños se pueden hacer realidad en conjunto con la comunidad.
La conferencia no solo dejó un mensaje de superación, sino una invitación a detenerse, reflexionar y valorar lo esencial. A reconocer que cada historia tiene un propósito y que incluso en medio de la adversidad, siempre es posible encontrar una razón para agradecer y seguir adelante.
La directora del SMDIF, Elba Baeza Bonola, realizó la entrega de reconocimientos a Mariana Penas Castro por su valentía, talento y perseverancia para demostrar que los desafíos pueden transformarse en inspiración, mientras que a su madre Patricia Castro Quintero, reconoció su amor incondicional y acompañamiento constante.
Cabe destacar que los recursos recaudados a través del donativo con causa de las personas asistentes serán destinados a Mariana Penas Castro, como respaldo a su labor como escritora y a su proyecto de vida.
En Córdoba, la familia es primero.